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martes, 16 de agosto de 2016

Kyōto (京都) La antigua capital de Japón

Día 9 de agosto

Kyōto. La capital de Japón hasta el año 1868 en que se traslada a Tokio. Aunque su Palacio Imperial no es visitable, se pueden ver los jardines. Toda la ciudad es un conjunto de templos preciosos que son Patrimonio de la Humanidad: el templo dorado Kinkakuji, el santuario de Heian Jingu, el templo Kiyomizu-Dera, el templo Nishi Honjanji...además de tener áreas comerciales tradicionales como el Nishiki Market y el conocido barrio de Gion o el de Pontocho, donde las geishas atendían en las casas de te. Recorrimos algunos de estos sitios en los 3 días que estuvimos aquí. En esta entrada os hablaremos del primer día en esta bonita ciudad.

Billetes de tren
Nos acercamos a descubrir la antigua capital de Japón hasta el siglo XIX después de haber dormido en Takayama. Para este trayecto empezamos a utilizar el Japan Rail Pass, que activamos para este día en el aeropuerto al llegar a Japón. Fuimos de Takayama a Nagoya y de ahí tomamos otro tren a Kyoto.

Como era de esperar, ya en la estación volvimos a comprobar lo ordenado y lo organizado que está todo, así que no tuvimos problemas en encontrar la oficina de información al viajero para obtener una guía de la ciudad y que nos aconsejaran sobre el tipo de billete a comprar para movernos
Metro de Kyoto, con barreras para evitar accidentes
en la ciudad. Con el billete de dos días para viajar de modo ilimitado por autobús y metro, nos dirigimos primero al hotel y dejamos el equipaje, y luego empezamos a recorrer los monumentos. La habitación del hotel era en realidad un pequeño apartamento en una zona muy bien comunicada por metro y cercana a alguno de los sitios que queríamos ver (el mercado, el castillo Nijo y las zonas cercanas al río). Teníamos incluso lavadora con detergente (y le sacamos un buen partido ...) Y, además, estaba junto a un supermercado para hacer las compras diarias.

Puerta de acceso al Palacio Imperial
Aunque no aparecía en la guía de Kyoto que nos habían dado, nos acercamos al Palacio Imperial esa misma mañana y descubrimos para nuestra sorpresa que no es visitable. Solo se pueden ver sus jardines, que son amplios, pero sencillos. Aunque con el calor infernal de casi 40 grados no parecía lo más agradable, de todos modos, estuvimos (aunque afortunadamente con menos humedad que en Tokio), pese a todo, dando una pequeña vuelta para ver algunas de las puertas de acceso al Palacio, que eran realmente bonitas. Una vez visto que no abundaban las sombras y que era mejor hacer caso a la guía y ver los monumentos marcados, nos dirigimos en el autobús 59 al templo dorado, Kinkakuji. No hay pérdida porque los autobuses te indican por qué templos pasan.
 
Pabellón dorado

Entradas al recinto
Es muy fotogénico, ¿verdad?

El Templo Kinkakuji es el símbolo de Kioto. Patrimonio de la Humanidad desde el 1994. Había cientos de personas en el templo Kinkakuji. Varias decenas de ellos en grupos organizados. Es la primera vez que vemos tanta gente en un monumento en Japón. ¡Y eso que hacía un calor...! Así que nos hemos tenido que conformar esta vez con ver el templo intentando buscar huecos para poder observarlo sin ser aplastados por las cámaras de montones de chinos de un grupo que no respetan el turno... Ha sido un pequeño entrenamiento para el próximo viaje a China. Pero el templo es precioso, enmarcado por un estanque con árboles recortados siguiendo los patrones de la jardinería japonesa. El circuito de visita dura unos 20 minutos para ver el templo por fuera y sus jardines, ya que no puede verse el interior del Pabellón Dorado.

Jardines del templo
Una vez fuera y de nuevo en el autobús 12, nos volvimos al hotel para refrescarnos antes de acercarnos al río al atardecer. Allí encontramos que toda la margen del río junto al barrio de Pontocho estaba llena de ramas de bambú con deseos para celebrar el Tanabata y también esferas de madera tejida con velas dentro. El espectáculo de color lo completaban unas proyecciones artísticas contra la margen opuesta y la base del puente. Grupos de jóvenes vestidos de kimono se acercaba a poner sus deseos en los árboles y a sentarse a mirar el río. También familias y turistas. Un espectáculo de fiesta de verano.
Muchachas en kimono en el río de Kioto
Árbol de deseos de Tanabata en Kioto
Linternas de Tanabata en Kioto

Linternas de Tanabata en Kioto
Montaje de luces representando la Tanabata en Kioto
Puente con proyecciones de luces de Tanabata en Kioto

Y diréis, ¿qué es eso del barrio de Pontocho?. Este barrio es una de las áreas de mayor concentración de restaurantes tradicionales de Kioto. Ocupan antiguas casas de té que se construyeron en el siglo XVIII y XIX, siendo entonces una de las áreas más ricas e influyentes de la ciudad. Hoy día, muchos de estos restaurantes han puesto terrazas elevadas de madera que permiten ver el río Kamogawa y el barrio de Gion que está en la orilla opuesta.
Paseo por Pontocho
Paseo por Pontocho
Paseo por Pontocho

Teatro Shochiku
Teatro Shochiku
Así que, antes de sumergirnos de lleno en el ambiente del festival, cruzamos al otro lado del río por el puente Shijo. Nos recibió una animada calle llena de farolillos blancos y rojos, y el edificio del Teatro Shochiku, donde surgió el tipo de teatro Kabuki. El barrio de Gion es famoso por sus casas de madera donde las geishas se preparaban antes de ir a las influyentes reuniones y al teatro. Hoy en día, hay un teatro donde aún se hacen escenografías y un museo. Hay mucho ambiente en la zona donde también hay varios restaurantes. Nos hubiera encantado poder ver a una Geisha o a una Maiko (aprendiz de Geisha), pero no hubo suerte.
Paseo por Gion
Paseo por Gion

Paseo por Gion
Lección de buenas maneras
Lección de buenas maneras
Y llegamos por la calle principal hasta el Santuario Yasaka, de un color rojo y blanco que destacaba con su iluminación en la noche, lleno de linternas encendidas que le daban un aire distinto a la visita que parece dar protección divina al barrio de Gion. Fue agradable pasear por este santuario, iluminados por farolillos de papel que daban una luz dorada frente a los diferentes templos y estatuas y, sorprendentemente, sin notar el ruido de la cercana calle abarrotada de tráfico. Un momento relajante para cerrar el día.
Santuario Yasaka
Santuario Yasaka
Linternas del Santuario
Linternas del Santuario
A día siguiente fuimos a ver el templo Fushimi-Inari y otros templos, pero esa ya es otra historia ....


Sombrillas japonesas en Pontocho


Datos prácticos:
Japan Rail Pass: sólo puede comprarse desde fuera de Japón. Ver su web y la completa explicación del blog de Japabanchel para más información. Nosotros compramos el ordinario de 7 días por internet en este enlace y nos llegó en 2 días, junto con la tarjeta SIM que solicitamos. Lo activamos para el 9 de agosto en el aeropuerto de Narita.
Hyperdia: app altamente recomendable para manejarse en transportes en Japón, especialmente en trenes. Hay versión web y app. Veréis todas las combinaciones de trenes y horarios, así como los andenes de llegada y salida de los trenes. Térmico explica muy bien su funcionamiento.
Transporte público: aparte de los billetes sencillos y de 11 viajes, hay varios pases de día a elegir, con opción a sólo metro, sólo bus o ambos. El Kyoto City Bus & Kyoto Bus one-day Pass por 500¥ (4,43€), el combinado metro y bus Kyoto Sigthseeing One de 1 dia por 1200¥ (10,63€) o el Two-Day Pass por 2000¥ (17,71€). En nuestro caso, elegimos el pase de 2 días completos para poder movernos con libertad los primeros dos días y sacamos el City Bus Pass de un día para el tercer día.
Entrada a los jardines del Palacio Imperial: gratis
Entrada al templo dorado Kinkakuji: 400¥ (3,54€). Se recorre en 20-30 minutos.

14 comentarios :

  1. compraros un paraguas para el sol. ¿Habéis mirado la subida al Fuji? ¿Vais a subir al final? Un abrazo

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    1. Hola Miguel. Como aplicamos el dicho de "allí donde fueres, haz lo que vieres", nos compramos un precioso paraguas negro plegable el primer día. Pero es tal el bochorno que el paraguas quita el sol, pero no el calor. Es el verano tropical.

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  2. La conclusión por lo que contáis es que ir a Japón es un buen plan. Tomamos nota!. Abrazos

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    1. Hola
      Definitivamente es un destino muy recomendable y muy seguro

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  3. Si no vais a Fuji, que por lo que contáis tiene que haber millones de personas y es muy turístico, id al Monte Koyasan, la paz absoluta, y el cementerio más impresionante.
    Cómo mola vuestro blog! Qué envidia sana!!!

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    1. Hoy hemos venido al lago Yamanako junto al Fuji. Lo vemos desde la entrada de la casa de huéspedes japonesa donde estamos. Tomamos de tu recomendación aunque no sabemos si nos dará tiempo

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  4. Respuestas
    1. No lo dudes Yola. Fácil moverse y entenderse. Muy seguro. Muy limpio. Tenéis que venir

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  5. Para cuando la foto vuestra con kimonos ¿? 😜😜😜

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    1. mmmm.... No nos queda bien y solo queremos poner fotos bonitas.
      Abrazos

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  6. Que bonito todo lo que contáis, desde luego entran muchas ganas de ir allí

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    1. Hola Rosi. La verdad es que es muy bonito ciertamente.
      Un beso

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  7. Me ha recordado al libro Memorias de una Gheisa, preciosa descripción. Ahorrare para ir

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